La medición, elaborada por la Cámara Argentina de la Construcción, se compone de tres variables centrales: materiales, mano de obra y gastos generales. Este índice funciona como referencia clave para evaluar la evolución de los costos en la actividad y para ajustar contratos y desarrollos inmobiliarios.
Tal vez te interese leer: La UOCRA advierte sobre una fuerte crisis en la construcción: más de 2.100 trabajadores están desocupados
En los últimos registros disponibles, el costo de la construcción evidenció aumentos mensuales moderados, impulsados principalmente por la actualización salarial del sector y la suba de insumos. En enero de 2026, por ejemplo, el indicador registró un incremento del 2,3%, con mayor incidencia de la mano de obra (2,8%) respecto a los materiales (2,1%).

Este comportamiento refleja un proceso de desaceleración relativa frente a la inflación general, aunque sin revertir la tendencia alcista de los costos. En ese contexto, el sector continúa enfrentando un escenario complejo, donde la suba de precios convive con una caída en la actividad y menor dinamismo en la obra pública y privada.
El indicador es utilizado como herramienta técnica para el seguimiento del sector, ya que permite estimar el impacto de los distintos componentes sobre el costo total de una obra. La referencia se basa en la construcción de un edificio tipo, lo que garantiza comparabilidad a lo largo del tiempo.
👉 Mantenete informado siempre, estés donde estés.
Seguinos en nuestro canal de Whatsapp 📲 https://t.co/whakJNoXxh pic.twitter.com/MCb1BvpOLZ
— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024





