En el horizonte de Dubái, donde la arquitectura no solo compite con las alturas del cielo, sino también con la imaginación humana, se perfila un nuevo proyecto que redefine el concepto de lujo y diseño urbano. El Muraba Veil, un rascacielos que promete convertirse en el edificio más delgado del mundo, destaca no por su altura, sino por su inusual y estilizada silueta. Con apenas 22,5 metros de ancho y 380 metros de altura, esta construcción rompe con las convenciones arquitectónicas al albergar un único departamento por piso, distribuidos a lo largo de 73 niveles.
Este nuevo proyecto en la arquitectura de Dubái fue concebido por RCR Arquitectes, un estudio español galardonado con el Premio Pritzker en 2017. La firma es la encargada de llevar a cabo una visión innovadora que no solo busca la vanguardia en el diseño, sino también un respeto profundo por la cultura y el entorno en el que se inserta. El edificio no se trata únicamente de un despliegue de técnica y modernidad, sino que también incorpora elementos de la arquitectura tradicional árabe. Cada departamento estará diseñado alrededor de un patio interior, evocando las antiguas casas árabes que ofrecían refugio del calor del desierto y conectaban a sus habitantes con la naturaleza circundante.
La exclusividad que ofrece el Muraba Veil se encuentra en su concepto arquitectónico único: un departamento por piso. Esta característica ofrece a sus futuros residentes un nivel de privacidad y tranquilidad sin igual, algo difícil de encontrar incluso en una ciudad como Dubái, donde el mercado inmobiliario está saturado de propuestas de lujo. Los departamentos, que contarán con entre dos y cinco habitaciones, serán oasis urbanos rodeados de vegetación y sombra, proporcionando a los residentes un espacio en el que relajarse y desconectar del bullicio de la vida en la metrópoli.

Sin embargo, el lujo tiene su precio. El costo base de las unidades comienza en 18 millones de dirhams, lo que equivale aproximadamente a 4,9 millones de dólares. Este precio no solo refleja la exclusividad del diseño, sino también la calidad de vida que se promete a los futuros propietarios, quienes disfrutarán de amplias vistas del skyline de Dubái, así como de la comodidad de estar a minutos de algunos de los principales puntos de interés de la ciudad, como el Burj Khalifa y el Dubai Mall.
RCR Arquitectes plasmó en este proyecto su reconocida capacidad para fusionar modernidad con el respeto por el entorno y la cultura local. Rafael Aranda, uno de los arquitectos principales del estudio, destacó que el objetivo del Muraba Veil es “crear una obra que esté imbuida de la atmósfera de la cultura local y que se comunique con la naturaleza que la rodea”. Este enfoque de diseño, que se convirtió en un sello distintivo del estudio español, se materializa en el “velo” que envuelve al edificio.
El «velo» no es solo un elemento estético, sino también funcional. Compuesto por una malla de acero inoxidable porosa, este revestimiento cambia de tonalidad con el cielo, desdibujando la silueta del edificio y creando una conexión visual con su entorno. Los arquitectos describen este concepto como una forma de “desmaterializar la presencia de la arquitectura”, integrando el edificio de manera orgánica en el paisaje urbano y natural. Este enfoque no solo ofrece una experiencia visual única, sino que también garantiza que el Muraba Veil sea un testimonio de la innovación arquitectónica contemporánea.
La extrema delgadez del Muraba Veil es posible gracias a los últimos avances en ingeniería y diseño estructural. El edificio desafía las nociones tradicionales de estabilidad en las construcciones verticales al maximizar el uso de un terreno relativamente pequeño sin comprometer la seguridad ni el confort de sus ocupantes. Los ingenieros que participaron en el proyecto afirmaron que esta estructura, con su perfil inusualmente estrecho, solo podría haberse logrado con la tecnología más avanzada disponible en la actualidad.
Pero más allá de su destreza técnica, el Muraba Veil es también un ejemplo de cómo la arquitectura puede ser un vehículo para la poesía visual. El «velo» que da nombre al edificio, además de cambiar de color según las condiciones climáticas, permite que la luz natural penetre en el interior de los departamentos, creando un juego de sombras y luces que añaden una dimensión artística al espacio habitable.

El Muraba Veil no solo destaca por su diseño estructural innovador y su concepto estético, sino también por las comodidades que ofrece a sus residentes. Entre las instalaciones exclusivas se incluyen un spa inspirado en los tradicionales hammams, una cancha de pádel, una galería de arte, un restaurante de alta gama y un cine privado. Todas estas amenidades han sido concebidas para proporcionar a los residentes un escape de la agitada vida urbana de Dubái, ofreciendo un ambiente de tranquilidad y relajación sin necesidad de salir del edificio.
La ubicación del Muraba Veil también es un factor clave en su atractivo. Situado a lo largo de la Sheikh Zayed Road, una de las principales arterias de la ciudad, el edificio ofrecerá vistas panorámicas incomparables del skyline de Dubái, mientras que su proximidad a los centros financieros y comerciales más importantes lo convierte en una opción atractiva para quienes buscan una combinación de lujo, confort y conveniencia.
Aunque el Muraba Veil aún se encuentra en proceso de construcción, con una fecha estimada de finalización en diciembre de 2028, ya ha capturado la atención de expertos en arquitectura y diseño de todo el mundo. Su perfil delgado, que casi desafía la gravedad, promete ser otro capítulo fascinante en la historia de Dubái como la capital mundial de la innovación en construcción. En una ciudad acostumbrada a romper récords, este nuevo rascacielos redefine una vez más los límites de lo que es posible en el mundo de la arquitectura.