Desarrollan un biomaterial de construcción que captura dióxido de carbono y reduce la huella de carbono

Investigadores de UCL desarrollaron un biomaterial innovador que utiliza cianobacterias vivas para capturar dióxido de carbono y reducir la huella de carbono en la construcción. El material podría revolucionar la industria si se produce en masa.

Un innovador biomaterial desarrollado en la University College London (UCL) podría revolucionar la industria de la construcción al utilizar microorganismos vivos para extraer dióxido de carbono de la atmósfera, reduciendo significativamente la huella de carbono si se adopta masivamente.

Este biomaterial, conocido como material vivo diseñado con cianobacterias o C-ELM, fue presentado en una instalación de arte en el Jardín Botánico de St Andrews, Escocia. Los paneles translúcidos que lo componen incorporan cianobacterias vivas, que a través de la fotosíntesis extraen dióxido de carbono del aire. Luego, mediante un proceso de biomineralización, el dióxido de carbono es fijado al calcio para formar carbonato de calcio, atrapando de manera efectiva el carbono.

El autor principal del estudio y estudiante de posgrado en Ingeniería Bioquímica, Prantar Tamuli, explicó: «Mi objetivo al desarrollar el material C-ELM es transformar el acto de construir nuestros futuros hábitats humanos de la mayor actividad emisora de carbono a la mayor actividad de secuestro de carbono». Según los datos del estudio, un kilogramo de C-ELM puede capturar hasta 350 gramos de dióxido de carbono, mientras que la misma cantidad de hormigón tradicional emite hasta 500 gramos. Además, una pared de 150 metros cuadrados revestida con estos paneles podría bloquear aproximadamente una tonelada de dióxido de carbono.

Tamuli se inspiró en los estromatolitos, estructuras naturales formadas por sedimentos atrapados por esteras de algas, algunos de los organismos vivos más antiguos de la Tierra. En su investigación, se centró en la especie Kamptonema animale, una cianobacteria fotosintética que facilita la unión de los microorganismos al material dentro de los paneles. El carbonato de calcio producido por las cianobacterias no solo atrapa carbono, sino que también refuerza y fortalece los paneles.

Estos paneles C-ELM ofrecen beneficios tanto estéticos como estructurales para los edificios, siendo ligeros, absorbentes de sonido, translúcidos para permitir el paso de la luz y térmicamente aislantes, lo que contribuye a la eficiencia energética de las construcciones.

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