El impacto del alquiler en jóvenes: cuál es la generación de inquilinos más afectada por los altos precios

Un reciente informe de Zillow y StreetEasy, basado en datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos de 2022, desafía la idea común de que la Generación Z (nacidos después de 1997) enfrenta una carga de alquiler más pesada que los millennials. Aunque los integrantes de la Generación Z están viendo cómo sus costos de alquiler aumentan debido a la escasez de viviendas, un análisis comparativo de los últimos diez años revela que los millennials, en su momento, vivieron una situación aún más complicada.

En 2022, el 58,6% de los inquilinos de la Generación Z sufrían de una «carga de alquiler», definida como gastar más del 30% de sus ingresos en gastos de vivienda. Este porcentaje es preocupante, pero no alcanza al 60,2% de los millennials que enfrentaban la misma situación en 2012, cuando la crisis del mercado inmobiliario ya comenzaba a impactar. El informe de Zillow comparó los inquilinos de 18 a 25 años de esas dos generaciones, excluyendo a los que no estaban empleados.

La diferencia en los datos es notable, especialmente si se considera que en la última década, la oferta de viviendas no hizo más que disminuir, aumentando así los precios del alquiler. En 2022, un hogar promedio de la Generación Z gastaba aproximadamente el 40% de sus ingresos anuales en el alquiler, con un alquiler bruto medio de US$16.980, mientras que su ingreso anual promedio era de US$42.000.

Kenny Lee, economista sénior de Zillow y StreetEasy, explicó que la escasez de viviendas es un factor clave que agrava esta situación: «Un inventario bajo realmente dificulta que los mercados inmobiliarios locales encuentren un equilibrio entre la oferta y la demanda. Eso supone una carga mayor para los adultos jóvenes, que a menudo tienen ingresos más bajos porque aún están al principio de su carrera», señaló.

A pesar de la crisis sanitaria y económica derivada de la pandemia, la Generación Z no experimentó una crisis tan profunda como la que atravesaron los millennials en 2008 y 2009. El colapso del mercado inmobiliario en ese entonces alcanzó su punto máximo en 2011, cuando el 62% de los adultos jóvenes enfrentaban altos costos de alquiler. La situación mejoró parcialmente en los años siguientes, pero a partir de 2019 comenzó a empeorar nuevamente, impulsada por la creciente demanda y una oferta insuficiente de viviendas, especialmente tras la pandemia.

Las cifras varían según la región. En Austin, Texas, por ejemplo, la proporción de inquilinos con problemas de alquiler disminuyó un 9,6% entre 2012 y 2022. En cambio, en Houston aumentó un 11,9%. En California, algunas ciudades como San Diego, Los Ángeles y Sacramento lideran la lista de ciudades donde los inquilinos de la Generación Z están más agobiados por el alquiler, con más del 70% de los jóvenes afectados.

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