Los quinchos y las galerías dejaron de ser espacios secundarios en las viviendas y durante el verano se convierten en protagonistas del diseño residencial. En las casas de alta gama, estos ambientes ganan cada vez más relevancia y se integran de manera natural al área social, transformándose en espacios pensados para el disfrute, la funcionalidad y la estética.
El costo de construcción de un quincho o galería de calidad premium depende de la superficie, los materiales y el nivel de equipamiento. Por ejemplo, un quincho de entre 60 y 100 metros cuadrados puede tener un valor estimado desde 215.000 hasta 220.000 dólares y superar los 350.000 a 380.000 dólares cuando incluye parrilla completa, cocina equipada, sanitarios, cerramientos, climatización y terminaciones de alta calidad.

En el caso de una galería de entre 40 y 80 metros cuadrados, el costo inicial se sitúa entre 145.000 y 150.000 dólares, llegando hasta 280.000 o 300.000 dólares según la estructura, la cubierta, los pisos y el nivel de detalle. Los precios finales pueden aumentar de acuerdo al diseño, los equipamientos fijos y la integración con la vivienda existente.
Los plazos de ejecución también varían según la superficie y la complejidad técnica. La construcción de una galería puede demandar entre tres y cinco meses, mientras que un quincho puede tardar entre cinco y ocho meses.
Las tendencias actuales en arquitectura residencial priorizan espacios amplios, sobrios y conectados con el entorno. Entre los estilos más elegidos se encuentran el Japandi o minimalismo cálido, caracterizado por ambientes despojados, materiales naturales y equilibrio entre funcionalidad y serenidad; el estilo brasileño contemporáneo, que combina materiales nobles con un lenguaje clásico reinterpretado; y el estilo náutico, presente de forma sutil en textiles, colores claros y detalles que evitan interpretaciones literales del tema.

El objetivo de estos espacios es funcionar como una extensión natural del área social de la vivienda, utilizando materiales pensados para durar, con bajo mantenimiento y resistencia frente a la intemperie. Entre los más empleados se encuentran la madera tratada para exterior, la piedra natural, acero y estructuras metálicas, hormigón visto, porcelanatos, materiales cementicios y piedras sinterizadas. También se recurre a textiles para exteriores en cortinas, tapizados y cerramientos livianos, logrando un equilibrio entre diseño, confort y durabilidad.
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