Entre enero y abril de este año se registraron 8.717 nuevas hipotecas, frente a las 12.191 contabilizadas en el mismo período de 2025. Si bien la baja refleja una desaceleración del mercado, los niveles actuales todavía se mantienen por encima de los observados durante gran parte de la última década, cuando la oferta de crédito hipotecario fue casi nula.
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Uno de los principales factores que explica el retroceso es el endurecimiento de las condiciones financieras. La tasa promedio de los créditos hipotecarios pasó del 5,58% en enero al 6,66% en abril, mientras que el plazo promedio se redujo de 26 años a 24,7 años. Esta combinación achica el universo de hogares con capacidad de tomar un préstamo y complica especialmente a los sectores asalariados y de clase media.
“La combinación de tasas más altas y plazos más cortos vuelve más selectivo al mercado y limita el acceso a nuevos segmentos de la población”, señala el trabajo citado por Informe Construcción.
La desaceleración también se observa en las escrituras con hipoteca. En la provincia de Buenos Aires se registraron 4.777 hipotecas acumuladas hasta abril, contra 6.335 en igual período de 2025, lo que representa una caída interanual del 24,6%. En abril, las escrituras con hipoteca representaron el 10,2% del total de operaciones, con un ticket promedio de USD 116.788.
En la Ciudad de Buenos Aires, la baja fue más pronunciada. Las hipotecas acumuladas llegaron a 2.800 operaciones, frente a las 4.094 del año anterior, con una retracción del 31,6%. Allí, las escrituras con hipoteca representaron el 11,1% del total y el ticket promedio fue de USD 101.870
El Banco Nación continúa como el principal actor del mercado hipotecario. De acuerdo con el informe, la entidad concentra alrededor del 85% de las nuevas hipotecas UVA otorgadas durante 2026 y mantiene una participación cercana al 41,5% del stock hipotecario nacional. Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025 pasó de 66.000 a 81.000 hipotecas activas.
Pese a ese predominio, durante mayo comenzaron a observarse movimientos de bancos privados y provinciales con reducción de tasas. Entre ellos figuran entidades del Grupo Petersen, bancos como Corrientes, Hipotecario y Patagonia, además del BBVA, que avanzó con una estrategia orientada a trabajadores independientes y monotributistas.
El escenario presenta una contradicción para las familias: mientras el acceso al crédito se vuelve más restrictivo, mejoró la relación entre salarios y valor de las propiedades en la Ciudad de Buenos Aires. Según un informe de la UADE citado en el relevamiento, durante el primer trimestre de 2026 se necesitaron en promedio 3,3 salarios para comprar un metro cuadrado de vivienda nueva y 2,6 salarios para uno usado, la mejor relación de los últimos ocho años. Sin embargo, sin financiamiento accesible, el ingreso a la vivienda propia sigue fuera del alcance de buena parte de la clase media.
Para Tejido Urbano, el desafío no pasa solo por recuperar picos de crecimiento en el crédito hipotecario, sino por sostener un mercado estable, previsible y compatible con las necesidades habitacionales. En ese sentido, el informe plantea la necesidad de ampliar las fuentes de fondeo para los bancos, avanzar en mecanismos de securitización y fortalecer esquemas de articulación público-privada.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024





