Entrevista Red Ciudadana
El mercado de alquileres en Posadas muestra un cambio de tendencia marcado por un exceso de oferta y una demanda más débil, un escenario que obliga a propietarios e inmobiliarias a reconfigurar sus estrategias y ajustar precios.
El referente de la Cámara Inmobiliaria, Jorge Ferreyra, explicó que la situación actual responde a una combinación de factores estructurales y coyunturales que alteraron el equilibrio del mercado. Uno de los principales fue la derogación de la Ley de Alquileres, que provocó el regreso masivo de propiedades al circuito locativo.
“Muchos propietarios habían retirado sus inmuebles porque la normativa era desfavorable, pero tras su derogación volvieron al mercado, lo que incrementó fuertemente la oferta”, sostuvo.
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A ese fenómeno se sumó un cambio en el perfil de la demanda, especialmente en el segmento estudiantil. Según detalló Ferreyra, la descentralización de las universidades hacia el interior de la provincia y la incorporación de modalidades virtuales redujeron la cantidad de jóvenes que se trasladan a Posadas para cursar.
“Los estudiantes que antes venían a la capital ahora permanecen en sus localidades o viajan solo a rendir, lo que impacta directamente en la ocupación de departamentos”, indicó.
Este doble movimiento —más oferta y menos demanda— genera una presión directa sobre los precios. A contramano de la percepción general, desde el sector aseguran que los valores no están en alza, sino que comienzan a ajustarse hacia abajo.
“Estamos bajando los precios para que se alquilen. Tener un inmueble vacío dos o tres meses no tiene sentido”, afirmó el referente inmobiliario, al explicar que el propio mercado termina corrigiendo los valores cuando no hay cierre de operaciones.
Sin embargo, el problema no se agota en la dinámica de oferta y demanda. Ferreyra también advirtió que el poder adquisitivo de los salarios no acompaña la inflación, lo que limita la capacidad de los inquilinos para afrontar los costos, incluso en un contexto de mayor disponibilidad de unidades.
A esto se suma el peso de las expensas, que en muchos casos representan un gasto significativo y terminan condicionando la decisión final de alquiler.
En cuanto a las condiciones contractuales, el mercado muestra cierta flexibilidad. Si bien la tendencia predominante sigue siendo la firma de contratos por dos años, también aparecen acuerdos más cortos —especialmente en propiedades que están simultáneamente en venta—, lo que refleja un escenario más dinámico y menos regulado.
Otro dato relevante es el comportamiento diferenciado según el tipo de propiedad. Mientras los departamentos presentan una sobreoferta clara, la demanda de casas se mantiene firme.
“Hay mucha demanda de casas, porque casi no se construyen específicamente para alquilar. Las que aparecen son viviendas que quedaron disponibles y eso genera un mercado más competitivo”, explicó Ferreyra.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024



