Por la crisis en la construcción, las ventas de Ferrum cayeron 46%

La crisis en el sector de la construcción golpeó de lleno a Ferrum, que debió aplicar medidas de ajuste para sostener su equilibrio financiero. La compañía, dedicada a la fabricación de artefactos sanitarios, paralizó su planta en Pilar y redujo su plantel de empleados en respuesta a la caída en la demanda.

El balance semestral correspondiente a los últimos seis meses de 2024 refleja una contracción del 45,8% en la facturación en términos reales, con ingresos por $47.663 millones, muy por debajo de los $87.885 millones registrados en el mismo período del año pasado. La principal causa de esta baja fue el derrumbe del consumo interno, lo que se tradujo en una fuerte caída en la producción: en seis meses, Ferrum fabricó 440.649 artefactos sanitarios, menos de la mitad que en 2023, cuando alcanzó las 894.059 unidades. En el caso de las bañeras, la producción se desplomó de 5.560 a apenas 1.697 unidades.

Las ventas en el mercado local también reflejan esta caída. En total, se comercializaron 637.043 artefactos sanitarios, un 43,8% menos que el 1,13 millones del año anterior. La venta de bañeras se redujo a la mitad y los muebles para baño también registraron una baja considerable.

En contraste, las exportaciones lograron mantenerse relativamente estables, con 49.151 unidades vendidas al exterior, apenas por encima de las 47.685 exportadas en 2023. Sin embargo, las ventas externas de bañeras cayeron de 148 a solo 25 unidades.

A pesar de este panorama adverso, la compañía logró cerrar el semestre con un resultado positivo, aunque con una rentabilidad mucho menor que la del año pasado. La ganancia bruta fue de $17.845 millones, con un margen de utilidad del 37,4%, por debajo del 46,5% registrado en 2023. La merma se explica por el peso de los costos fijos, que aunque fueron compensados parcialmente por mejoras en eficiencia y reducción de gastos en insumos y fabricación, no evitaron el deterioro del margen.

Como parte de su estrategia para afrontar la crisis, Ferrum implementó un recorte del 39,8% en sus gastos administrativos y comerciales, que sumaron un total de $13.803,9 millones. Además, la empresa suspendió temporalmente la producción de artefactos sanitarios en su planta de Villa Rosa (Pilar) durante julio y reestructuró su plantel de empleados, lo que generó costos operativos por $3.699 millones.

En el aspecto financiero, los resultados netos fueron negativos en $1.215,3 millones, aunque menores al rojo de $5.489 millones del año pasado. La empresa debió enfrentar un mayor costo de financiamiento a corto plazo, pero la menor devaluación del peso y la reducción de las tasas de interés contribuyeron a moderar el impacto.

Finalmente, el resultado final del semestre arrojó un saldo positivo de $97,4 millones, aunque con una rentabilidad mínima del 0,2% sobre las ventas, lejos del 10,9% del año anterior. En términos patrimoniales, el balance muestra una reducción del activo total en $4.514,4 millones y del pasivo en $4.611,8 millones, principalmente por la baja en deudas comerciales y bancarias, así como en el stock de inventarios y efectivo disponible.

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