Argentina: la suba de materiales vuelve a presionar el costo de construir en febrero de 2026

Los datos difundidos por portales especializados y relevos de precios muestran que, tras incrementos sostenidos desde finales de 2023, los costos de construcción medidos en dólares se ubican alrededor de un 104% por encima de los niveles de octubre de 2023 y aproximadamente tres veces por encima de los valores de 2020. Esto implica que tanto desarrolladores como particulares que planifican obras enfrentan una ecuación económica más exigente que en años recientes.

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Según el índice de costo de la construcción que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en diciembre de 2025 los costos en pesos aumentaron 1,4% respecto al mes anterior, impulsados por subas en materiales (1,6%), mano de obra (1,3%) y gastos generales (1,3%). Medido en dólares, un informe de Zonaprop —con datos de la Cámara Argentina de la Construcción— relevó una suba adicional en enero de 2026.

La presión de costos se evidencia también en los precios de insumos básicos. Un relevamiento de Mi Obra y Mercado Libre a febrero de este año señala rangos de precios elevados para materiales fundamentales: una bolsa de cemento de 50 kg cotiza entre $9000 y $15.000, 1000 ladrillos comunes entre $195.000 y $260.000, y una placa de yeso estándar ronda los $17.000–$20.000. Estas variaciones responden a factores como la inflación, la demanda estacional y la disponibilidad de insumos.

Este contexto genera dos fenómenos preocupantes para el sector. Por un lado, muchos desarrolladores se ven forzados a vender unidades por debajo de sus costos de producción porque la demanda no acompaña los valores necesarios para cubrir la inversión. Por otro, la volatilidad en los precios de materiales complica la planificación y la viabilidad financiera de los proyectos, especialmente cuando la venta de inmuebles nuevos no logra convalidar el aumento de costos.

A pesar de esta situación, algunas señales indican que el ritmo de aumentos podría estar moderándose respecto de los picos inflacionarios que caracterizaron al sector en 2024 y buena parte de 2025, aunque los costos siguen en niveles significativamente altos. Este equilibrio frágil entre la estabilidad relativa y los valores elevados condiciona la toma de decisiones de constructores y desarrolladores, que deben ajustar presupuestos y estrategias de acopio de materiales para enfrentar la incertidumbre económica.

Fuente: Construar

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