Construir una casa en Argentina durante 2026 exige una planificación cada vez más precisa. El incremento que registraron en los últimos años los materiales y la mano de obra achicó el margen para cometer errores y transformó decisiones que antes podían considerarse menores en factores capaces de modificar significativamente el presupuesto final.
Especialistas del sector advierten que una obra mal planificada puede terminar costando hasta un 40% más de lo previsto inicialmente, especialmente cuando el proyecto comienza sin tener completamente definidos el diseño, los materiales, las instalaciones y las terminaciones.
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El problema adquiere mayor relevancia frente al nivel actual de los costos. Diferentes relevamientos privados muestran que construir en Argentina se mantiene en valores históricamente altos medidos en dólares. Durante el primer semestre de 2026, el costo de la construcción acumuló una suba del 16% en dólares y quedó un 49% por encima del promedio registrado entre 2012 y 2025, según datos difundidos por Zonaprop.
- Empezar la obra sin un proyecto completamente definido
Uno de los errores más frecuentes es avanzar con la construcción cuando todavía quedan decisiones pendientes. Definir durante la obra dónde estarán determinadas instalaciones, cambiar dimensiones de los ambientes, modificar aberturas o elegir materiales diferentes a los presupuestados puede obligar a rehacer trabajos ya realizados.
Además del costo de los nuevos materiales, estas modificaciones implican más horas de mano de obra, desperdicios y extensiones en los plazos de ejecución.
La elaboración del presupuesto también debe realizarse una vez que exista un proyecto suficientemente desarrollado. El valor promedio del metro cuadrado puede funcionar como orientación inicial, pero el monto final cambia de acuerdo con la ubicación de la propiedad, la complejidad arquitectónica, los materiales elegidos, la mano de obra y la calidad de las terminaciones.
- Calcular únicamente materiales y mano de obra
Otro inconveniente habitual consiste en estimar el presupuesto únicamente a partir del costo de levantar físicamente la vivienda. Existen numerosos gastos adicionales que pueden tener una incidencia importante y que no siempre aparecen incluidos en los valores de referencia por metro cuadrado.
Entre ellos figuran los honorarios profesionales, estudios preliminares, permisos, conexiones de servicios, movimientos de suelo, dirección de obra y diferentes trabajos complementarios.
Como referencia, los materiales pueden representar aproximadamente entre el 45% y el 55% del costo de una construcción, mientras que la mano de obra puede concentrar entre el 30% y el 40%. Los gastos generales pueden representar otro 10% a 15% del presupuesto.
- Cambiar materiales y terminaciones durante la construcción
Las terminaciones son otro de los puntos capaces de generar grandes diferencias entre el presupuesto inicial y el desembolso definitivo. Pisos, revestimientos, griferías, sanitarios, muebles de cocina, aberturas y sistemas de climatización tienen una amplia dispersión de precios.
Por esa razón, presupuestar una obra utilizando valores genéricos y elegir posteriormente productos de mayor categoría puede generar un incremento considerable.
También influye el momento de las compras. Algunos especialistas recomiendan anticipar la adquisición de determinados materiales cuando existe capacidad financiera y condiciones adecuadas para almacenarlos, como una estrategia para disminuir la exposición a futuros aumentos.
- Construir metros que después no se utilizan
El diseño de la vivienda también condiciona directamente el presupuesto. En un escenario donde cada metro cuadrado tiene un costo elevado, los profesionales comenzaron a poner mayor énfasis en viviendas más compactas y ambientes capaces de cumplir diferentes funciones.
Reducir circulaciones innecesarias, dimensionar correctamente los ambientes y anticipar el mobiliario son algunas de las decisiones que pueden evitar construir superficie que posteriormente tendrá poco uso.
Esta tendencia cobra relevancia debido al encarecimiento acumulado de la construcción. Algunas estimaciones privadas ubican actualmente el costo real de una vivienda de calidad media o media-alta por encima de los US$1.000 por metro cuadrado, aunque los valores varían considerablemente según sistema constructivo, ubicación y terminaciones.
- Las demoras también tienen un costo
Extender innecesariamente los tiempos de obra puede convertirse en otro factor de sobrecosto. Cada mes adicional expone al propietario a variaciones en los precios de materiales, actualizaciones salariales y mayores gastos operativos.
Por ese motivo, la coordinación entre profesionales, proveedores y trabajadores se vuelve tan relevante como conseguir precios competitivos.
En un escenario donde construir continúa siendo una inversión elevada, la principal herramienta para controlar los costos pasa por definir el proyecto antes de comenzar, realizar un presupuesto integral, incorporar un margen para imprevistos y reducir al mínimo los cambios durante la ejecución.
Fuente: Clarín
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