El mercado argentino de la construcción incorporó nuevas soluciones técnicas orientadas a obras de infraestructura de gran escala y proyectos de mayor complejidad. Se trata de tecnologías ya utilizadas internacionalmente en puentes, túneles, rutas, puertos, plantas industriales, presas, obras hidráulicas, instalaciones energéticas y centros de datos.
La novedad se vincula con la llegada al país de sistemas especializados para optimizar hormigones, reforzar estructuras, impermeabilizar superficies, ejecutar trabajos de inyección y montaje de equipos pesados, además de brindar protección pasiva contra incendios. Saint-Gobain Argentina incorporó estas soluciones a su oferta local a través de marcas internacionales como CHRYSO, FOSROC y GCP.
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Uno de los principales campos de aplicación se encuentra en las grandes estructuras de hormigón. Los desarrollos de CHRYSO permiten intervenir sobre características como la trabajabilidad, la durabilidad y los tiempos de ejecución, aspectos relevantes en construcciones sometidas a importantes exigencias técnicas, entre ellas puentes, túneles y pavimentos.
En el caso de las infraestructuras existentes, las soluciones de FOSROC están orientadas a la reparación y el refuerzo estructural de rutas, puertos, plantas industriales y presas. También incluyen sistemas de inyección o grouting, una técnica utilizada para fijar y estabilizar equipos y estructuras mediante materiales de alta resistencia, con aplicaciones particularmente relevantes en proyectos mineros y energéticos.
Otro de los ejes pasa por la impermeabilización y protección de las estructuras. Las tecnologías de GCP abarcan sistemas para preservar el hormigón frente al agua y otros agentes externos, además de soluciones de protección pasiva contra incendios. Estas últimas adquieren especial relevancia en instalaciones críticas como los data centers, donde la continuidad operativa y la protección de equipos e infraestructura forman parte de los principales requerimientos técnicos.
Las mismas tecnologías también pueden utilizarse en túneles subterráneos, estaciones de tratamiento, obras hidráulicas y fundaciones profundas, ampliando el abanico de aplicaciones para proyectos públicos y privados.
Infraestructura con mayores exigencias técnicas
La incorporación de estas soluciones se produce en un contexto en el que sectores como minería, oil & gas, energías renovables y centros de datos demandan obras con especificaciones cada vez más precisas y estándares internacionales de seguridad, durabilidad y desempeño.
Tomás Quinteros, CEO de Saint-Gobain para Argentina y Uruguay, señaló que el ingreso a este segmento representa “un gran paso estratégico” por el nivel de innovación involucrado y por su potencial aplicación frente a las necesidades de infraestructura del país.
El directivo agregó que la implementación local requerirá una articulación estrecha con ingenieros, arquitectos y empresas constructoras, especialmente en proyectos donde las especificaciones técnicas se establecen bajo parámetros internacionales.
La disponibilidad en Argentina de tecnologías que hasta ahora tenían mayor presencia en otros mercados también plantea un cambio en el perfil de la oferta destinada a la construcción. Ya no se trata únicamente de materiales básicos, sino de sistemas diseñados para resolver problemas específicos de durabilidad, mantenimiento, seguridad y desempeño estructural.
A nivel global, la infraestructura y la edificación no residencial representan cerca de un tercio de las ventas de Saint-Gobain. En Argentina, la compañía prevé complementar la incorporación de estas tecnologías con su estructura industrial local, integrada por 14 plantas productivas.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024





