La startup argentina Lebane ha concretado una ronda de inversión Seed por 4 millones de dólares, liderada por los fondos Atlántico y Zacua Ventures. Los fondos serán destinados a acelerar su expansión regional, principalmente en los mercados de Argentina y México, y a desarrollar soluciones financieras específicas para la industria de la construcción y el desarrollo inmobiliario en América Latina.
La propuesta tecnológica de la firma busca resolver la fragmentación operativa y contable que históricamente caracteriza la gestión de obras. A través de una plataforma integral, la herramienta permite centralizar la administración de compras, ventas y contabilidad, sustituyendo los esquemas informales o dispersos basados en planillas de cálculo.
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Optimización operativa y volumen de administración
El modelo de negocio se estructura como un sistema operativo para empresas desarrolladoras, constructoras y comercializadoras inmobiliarias. La plataforma procesa actualmente la gestión de más de 3.300 proyectos inmobiliarios y canaliza un flujo operativo cercano a los 1.500 millones de dólares anuales en la región.
Con una cartera que supera los 450 clientes activos y una estructura corporativa compuesta por 80 empleados en Argentina y 15 en México, la empresa ha registrado una evolución en su facturación, pasando de 550.000 dólares en 2024 a 1,95 millones de dólares en 2025, con una proyección de alcance de 6 millones de dólares para el ejercicio corriente.
En el contexto latinoamericano, la industria de la construcción representa aproximadamente el 6% del Producto Bruto Interno (PBI), movilizando más de 700.000 millones de dólares al año a través de unas 453.000 empresas del sector.
Inclusión financiera y trazabilidad de datos
Uno de los principales cuellos de botella para las empresas del sector reside en la dificultad de acceso al crédito bancario tradicional, debido a la estructura jurídica y financiera habitual de los proyectos, organizados mediante fideicomisos o sociedades de objeto específico (vehículos que carecen de balances históricos consolidados).
«Siempre pensamos que la construcción era de determinada manera. Pero es mentira: la obra es un caos. Cada proyecto es un fideicomiso o una razón social nueva. No tiene balance y el banco dice: ‘No te puedo prestar plata'», afirmó Lucas Glustman, cofundador de la firma.
La estrategia de la compañía contempla utilizar la trazabilidad contable, de compras y de cobranzas que se genera en el sistema operativo para construir un historial crediticio dinámico. El objetivo final es la estructuración de un fondo de financiamiento propio, estimado para los próximos nueve meses, orientado a proveer capital de trabajo directamente a desarrolladores y constructores que operan dentro de su ecosistema.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024





