La construcción argentina continúa lejos de recuperar los niveles de actividad previos a la crisis que afectó al sector desde mediados de 2023. Así lo aseguró el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Gustavo Weiss, quien afirmó que la actividad permanece aproximadamente un 25% por debajo de los registros de 2023 y se encuentra estancada pese a la estabilización observada durante los últimos meses.
Las declaraciones fueron realizadas durante la 90° Convención Anual de CAMARCO, desarrollada en La Rural de Buenos Aires, donde el dirigente planteó que la falta de inversión en infraestructura continúa siendo uno de los principales obstáculos para el crecimiento económico del país.
Tal vez te interese leer: Ante la paralización de obras públicas nacionales, Misiones refuerza proyectos con recursos propios para sostener la actividad de la construcción
“El sector no está bien; lo vengo diciendo desde hace muchísimo tiempo”, sostuvo Weiss al describir la situación actual de la construcción. Según explicó, la actividad sufrió una caída cercana al 25% y desde entonces permanece en una meseta sin señales claras de recuperación.
El titular de CAMARCO señaló que la crisis también impactó fuertemente en el empleo. Indicó que el sector perdió alrededor de 120.000 puestos de trabajo y que apenas logró recuperar unos 5.000. “El único lugar del país donde hay más empleo es Neuquén. En el resto cayó, y el empleo tiene una relación directa con el nivel de actividad”, afirmó.
Además, consideró que el crecimiento de sectores como la energía, la minería, el petróleo o el agro todavía no genera un efecto suficiente sobre el resto de la economía.
La obra pública, clave para la recuperación
Uno de los principales planteos de Weiss estuvo vinculado al rol del Estado en la infraestructura. El dirigente descartó que la inversión privada pueda reemplazar completamente a la obra pública. “No. En ninguna parte del mundo ocurre eso”, respondió al ser consultado sobre la posibilidad de que el sector privado cubra el déficit de infraestructura. Según explicó, entre el 15% y el 20% de la infraestructura total puede financiarse mediante inversiones privadas, mientras que hospitales, cárceles, redes cloacales, caminos rurales y gran parte de las rutas requieren intervención estatal.
También remarcó que la paralización de la obra pública nacional profundizó la crisis que atraviesa el sector, aunque reconoció que algunas provincias y municipios continúan ejecutando proyectos con fondos propios.
El cálculo de CAMARCO: US$150.000 millones por año
Durante la convención, Weiss presentó una estimación elaborada por la entidad sobre el volumen de inversión necesario para sostener un crecimiento económico anual de entre 4% y 5%. Según explicó, Argentina debería invertir el equivalente al 25% de su Producto Bruto Interno, lo que representa aproximadamente US$150.000 millones por año.
De acuerdo con el esquema propuesto por CAMARCO, esos recursos deberían distribuirse entre mantenimiento de infraestructura existente, nuevas obras públicas, inversiones privadas en energía, petróleo y gas, construcción de viviendas y equipamiento industrial.
Weiss precisó además que solamente la infraestructura pública requeriría inversiones cercanas a los US$36.000 millones anuales entre Nación, provincias y municipios. “En los últimos años estuvimos cerca de los US$4.000 millones. Estamos lejísimos”, advirtió. Y agregó: “No hay ninguna posibilidad de que el país se desarrolle sin una fuerte inversión en infraestructura y vivienda”.
Según detalló, ese monto debería distribuirse entre distintas áreas.
- 3% del PBI para mantenimiento de infraestructura existente.
- 3% para nueva infraestructura pública.
- 3% para inversiones privadas en energía, petróleo y gas.
- 6% para vivienda.
- 10% para equipamiento industrial y fábricas.
Crédito hipotecario y preocupación por la inteligencia artificial
El dirigente también planteó la necesidad de fortalecer el crédito hipotecario como herramienta para reactivar la construcción privada. Entre las propuestas impulsadas por CAMARCO figuran mecanismos para generar fondos destinados al financiamiento de viviendas a largo plazo.
Por otra parte, expresó preocupación por el avance de la inteligencia artificial y su impacto sobre el empleo. “Estoy muy preocupado por el avance de la inteligencia artificial. Va a eliminar puestos de trabajo y eso es un dato de la realidad”, señaló, aunque reconoció que las empresas deberán incorporar estas tecnologías para mantener su competitividad.
Pese al panorama actual, Weiss sostuvo que tarde o temprano el país deberá volver a discutir una política de inversión en infraestructura. “Sin infraestructura, sin vivienda y sin crédito hipotecario no hay desarrollo posible”, concluyó.
Fuente: Ámbito
👉 Mantenete informado siempre, estés donde estés.
Seguinos en nuestro canal de Whatsapp 📲 https://t.co/whakJNoXxh pic.twitter.com/MCb1BvpOLZ
— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024






