Ante un escenario de posibles lluvias intensas asociado a la llegada del fenómeno El Niño, el Gobierno de Oberá reforzó las tareas de prevención, limpieza y mantenimiento de desagües en distintos sectores de la ciudad, con el objetivo de reducir anegamientos y evitar que las obstrucciones agraven el impacto de las tormentas.
Luego de las abundantes precipitaciones registradas durante el fin de semana, los equipos de Infraestructura, Defensa Civil y el Comité de Emergencia continuaron con operativos de asistencia, despeje de canales, desobstrucción de cunetas, limpieza de desagües y reparaciones de calles.
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En las primeras horas del lunes, el intendente Pablo Hassan recorrió distintos puntos de la ciudad junto al secretario de Infraestructura, Francisco Stevenson, para evaluar la situación tras el temporal y definir las intervenciones que se extenderán durante los próximos días.

Desde el Municipio señalaron que las tareas forman parte de un trabajo preventivo que se inició semanas atrás, con limpieza de canaletas y desagües, operativos de descacharrización y obras de entubado destinadas a mejorar el escurrimiento del agua en sectores vulnerables ante lluvias de gran volumen.
La preparación cobra relevancia frente a la expectativa de un período con precipitaciones más frecuentes e intensas. En ese contexto, la acumulación de residuos, ramas, sedimentos u objetos abandonados en cunetas y cauces puede impedir el drenaje normal y transformar una lluvia fuerte en una situación de riesgo para barrios enteros.
Uno de los casos detectados durante las recorridas ocurrió en el barrio Sapucay, donde las cunetas estaban completamente bloqueadas por ramas provenientes de podas domiciliarias. La obstrucción impidió la circulación del agua y provocó anegamientos en calles y viviendas ubicadas varias cuadras más abajo.
En otro sector de Oberá, mientras los operarios realizaban tareas bajo la lluvia, encontraron una heladera dentro de un cauce. El electrodoméstico bloqueaba por completo el paso del agua y debió ser retirado para restablecer el escurrimiento.

Desde el Gobierno de la Ciudad remarcaron que un desagüe tapado puede generar consecuencias que exceden el punto donde se produce la obstrucción. El agua acumulada puede avanzar hacia zonas bajas, ingresar a patios y viviendas, deteriorar paredes, pisos, muebles e instalaciones eléctricas, además de complicar la circulación en calles de tierra o sectores con drenaje insuficiente.
En paralelo, Oberá mantiene trabajos de limpieza y despeje sobre distintos tramos del arroyo Mbotaby, una de las cuencas urbanas clave para el drenaje de la ciudad. Las intervenciones se concentraron entre las calles Islas Malvinas y Noruega, con continuidad prevista hacia Berutti y el sector de Alfredo Palacios.
El Municipio reiteró el pedido a los vecinos para evitar arrojar ramas, residuos, muebles u objetos en desuso dentro de cunetas, canales, entubados o cercanías de los arroyos. También recordó que el Punto Limpio funciona de lunes a viernes, de 7 a 12 y de 14 a 18, y los sábados de 8 a 12, para la correcta disposición de estos materiales.
Con lluvias intensas previstas para los próximos meses, las autoridades locales insistieron en que el mantenimiento de los desagües es una responsabilidad compartida: la limpieza municipal resulta necesaria, pero la prevención también depende de que los cauces y conductos permanezcan libres para permitir el paso del agua.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024





