Las lluvias intensas y concentradas en pocas horas pueden provocar consecuencias directas sobre las viviendas, especialmente cuando existen filtraciones previas, canaletas obstruidas, techos deteriorados o problemas de drenaje en patios y veredas.
En Posadas, durante el reciente temporal cayeron 70 milímetros de agua en unas diez horas, casi la mitad de la lluvia promedio prevista para todo junio. El fenómeno estuvo acompañado por actividad eléctrica, granizo y tormentas de fuerte intensidad, un escenario que, según explicó el director de la Oficina de Prevención Ante Desastres Naturales, Fabio Cabello, podría repetirse con mayor frecuencia durante los próximos meses.
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Uno de los daños más habituales aparece en los techos. La acumulación de agua, la falta de mantenimiento y las chapas o tejas desplazadas pueden generar filtraciones, humedad en cielorrasos y desprendimientos de revoques. En construcciones con techos livianos, los fuertes vientos también pueden provocar voladuras parciales o el ingreso de agua por sectores mal sellados.

Las paredes también sufren el impacto de la humedad persistente. Cuando el agua se filtra desde el techo, las aberturas o los cimientos, pueden aparecer manchas, hongos, pintura descascarada y deterioro del revoque. En casos más prolongados, la humedad puede afectar instalaciones eléctricas, muebles, electrodomésticos y elementos estructurales de la vivienda.
Otro punto crítico son las canaletas, desagües y cañerías. La acumulación de hojas, tierra o residuos impide el escurrimiento y puede hacer que el agua rebalse hacia techos, galerías y paredes. En zonas con patios bajos o drenajes insuficientes, las lluvias intensas también pueden causar anegamientos y el ingreso de agua a las casas.
El temporal puede generar además daños indirectos por la caída de ramas, árboles, postes o cables. Cabello advirtió que los eventos severos pueden incluir ráfagas descendentes intensas, conocidas como downburst, capaces de producir destrozos similares a los de un tornado de baja intensidad.
Ante este panorama, se recomienda revisar el estado de techos, chapas, membranas, canaletas y bajadas de agua antes de los días de tormenta. También es importante limpiar desagües, asegurar objetos sueltos en patios o balcones, controlar árboles cercanos a las viviendas y evitar el contacto con instalaciones eléctricas si se producen filtraciones.
Las lluvias abundantes forman parte de un escenario que puede extenderse durante la primavera y el verano, por lo que el mantenimiento preventivo resulta clave para reducir daños materiales y evitar situaciones de riesgo dentro de los hogares.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024





