La forestoindustria misionera atraviesa un momento decisivo en el que conviven un importante potencial productivo y una serie de obstáculos que condicionan su crecimiento. La disponibilidad de materia prima, el déficit habitacional del país y las posibilidades que ofrece la construcción en madera aparecen como oportunidades para ampliar el mercado interno y sostener la actividad de aserraderos pequeños y medianos.
El sector debatió estos desafíos durante un encuentro realizado en el Centro del Conocimiento de Posadas, donde referentes de distintos eslabones de la cadena analizaron las perspectivas de la madera, la celulosa y los bonos de carbono. Uno de los ejes planteados fue la necesidad de mejorar las condiciones de competitividad para que Misiones pueda aprovechar plenamente su capacidad forestal.
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Enrique Bongers, presidente de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (Amayadap), valoró este tipo de encuentros entre el sector público y privado. “Estos espacios de diálogo y seminarios nos permiten ver hacia el norte, hacia dónde va el negocio forestoindustrial y, a mi entender, terminar con el divorcio que hay entre política y producción”, sostuvo.
Un capital forestal con materia prima disponible
Misiones cuenta actualmente con unas 372.000 hectáreas implantadas, de las cuales alrededor de 113.000 ya superaron los 18 años, considerada una edad promedio de corte para las plantaciones de pino. Esa disponibilidad representa, según el sector, una ventaja que podría traducirse en mayor industrialización y generación de valor dentro de la provincia.

Bongers consideró que el escenario internacional abre posibilidades para la actividad misionera, aunque remarcó que será necesario generar condiciones para competir. “Nuestros políticos tienen que estar a la altura de entender lo que el mundo está demandando, lo que el mundo está necesitando y que lo único que necesitamos nosotros es ser competitivos, básicamente”, afirmó.
El desafío, en este contexto, no pasa únicamente por disponer de bosques implantados. La transformación industrial, la logística, el acceso a mercados y los costos tributarios determinan cuánto de ese recurso puede convertirse efectivamente en productos de mayor valor agregado.
La construcción en madera como alternativa para el mercado interno
Una de las propuestas impulsadas por Amayadap apunta a utilizar la construcción de viviendas como herramienta para movilizar la demanda. La iniciativa cobra relevancia por el déficit habitacional existente en Argentina y por la capacidad instalada de los aserraderos provinciales.
Bongers recordó que desde el sector solicitaron al Gobierno nacional líneas específicas de financiamiento. “Solicitamos en su momento a Nación créditos hipotecarios para la construcción de viviendas de madera o mixtas. Por ejemplo, que podamos construir 5.000 viviendas por provincia y que los gobernadores de cada provincia impulsen eso. Eso motorizaría un montón nuestro sector”, señaló.

La propuesta permitiría generar demanda para empresas que actualmente encuentran dificultades para colocar su producción. En lugar de pensar únicamente en grandes mercados internacionales, el objetivo es aprovechar una necesidad existente dentro del país y vincularla con la capacidad productiva de las provincias forestales.
“Quizás no es necesario para el aserradero chico o mediano pensar en vender casas o madera a Estados Unidos, sino que simplemente se puede atender ese mercado interno que está necesitando de la construcción”, planteó el titular de Amayadap.
El planteo permitiría, además, ampliar la utilización de la madera en sistemas constructivos y generar movimiento sobre diferentes eslabones de la cadena, desde productores forestales hasta aserraderos, carpinterías, fabricantes de componentes y empresas dedicadas al montaje de viviendas.
La logística consume hasta el 30% de una carga de exportación
Otro de los principales obstáculos identificados por el sector es el costo de transportar la producción desde Misiones hasta los mercados internacionales. La ubicación geográfica de la provincia implica largas distancias terrestres y vuelve especialmente relevante la posibilidad de utilizar la vía fluvial.
Bongers ejemplificó el peso de ese componente sobre una operación de exportación: “Hoy, por ejemplo, si tenemos que mandar una carga de madera de exportación que vale 10.000 dólares, 3.000 de eso es el costo que tenemos para exportar esa carga, o sea, el 30 por ciento”.
Ese nivel de costos reduce la capacidad de competir con países que también poseen importantes cadenas forestales. “Eso hace que no podamos entrar en otros mercados como así lo hace Brasil y Chile, por ejemplo”, agregó.
Desde Amayadap plantearon que una modificación de la legislación de cabotaje podría facilitar un mayor aprovechamiento de la hidrovía y reducir los costos del transporte. El objetivo es generar una alternativa logística que permita sacar mayores volúmenes de producción mediante transporte fluvial.
“Necesitamos el cambio de la ley de cabotaje, que es lo que necesitamos. Necesitamos bajar nuestros costos de logística, necesitamos reglas claras, necesitamos ser competitivos para atraer esos capitales”, sostuvo Bongers.
El dirigente consideró que la normativa vigente quedó desactualizada frente a las necesidades actuales. “Esta ley es de la década del 40 o del 50, es una ley muy antigua. Nosotros tenemos la hidrovía en excelentes condiciones para poder navegar, hay muy poca inversión que hay que hacer, así que yo creo que eso mejoraría mucho nuestro costo logístico”, explicó.
La carga tributaria y la competencia por nuevas inversiones
La competitividad también aparece vinculada con el esquema impositivo provincial. Desde el sector sostienen que determinadas cargas inciden sobre las decisiones de los inversores y colocan a Misiones en desventaja frente a jurisdicciones vecinas.
Bongers mencionó específicamente la tasa forestal del 2%, Ingresos Brutos del 1,5% para las industrias y el impuesto a los Sellos. A su entender, la acumulación de esos costos puede inclinar una inversión hacia otros destinos.
“Tenemos la tasa forestal del 2 %, ingresos brutos a las industrias del 1,5%, el impuesto a los sellos, cosas que hacen que el capital que quiere venir a invertir hoy piense y diga que prefiere invertir en Brasil, en Paraguay o en Corrientes”, advirtió.
El planteo adquiere especial relevancia frente al crecimiento de la actividad forestal en Corrientes, provincia que en los últimos años logró captar inversiones vinculadas con la industrialización de la madera. Para Misiones, conservar y ampliar su estructura productiva implica competir no solamente por mercados, sino también por el capital destinado a nuevas plantas y procesos industriales.
La oportunidad de agregar valor dentro de Misiones
A pesar de las dificultades, desde Amayadap consideran que la provincia conserva ventajas relevantes para recuperar dinamismo. Una de ellas es el precio de la materia prima forestal, que actualmente resultaría competitivo frente a otras zonas productoras.
“Nosotros hoy tenemos materia prima a menor costo que Corrientes, creo que con una pequeña ayuda que nos dé el sector político se motorizaría rápidamente el sector forestoindustrial”, afirmó Bongers.
El desafío consiste en transformar esa disponibilidad de madera en una mayor actividad industrial. La construcción aparece, en ese sentido, como uno de los mercados capaces de absorber producción sin depender exclusivamente de la exportación, especialmente para establecimientos de menor escala.
La combinación de créditos hipotecarios orientados a viviendas de madera o sistemas mixtos, una reducción de los costos logísticos y mejores condiciones tributarias podría generar, según el planteo empresarial, un círculo de mayor demanda, producción e inversión.
Con cientos de miles de hectáreas forestadas y una porción considerable de sus plantaciones en edad de aprovechamiento, Misiones dispone de materia prima suficiente para ampliar su producción. El interrogante que plantea actualmente el sector es cómo convertir ese recurso en más industrialización, empleo y valor agregado dentro de la provincia, mientras busca superar las desventajas logísticas y fiscales que condicionan su competitividad.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024





