La Federación de Inquilinos Nacional alertó sobre la gravedad del impacto de los alquileres en los ingresos de las familias argentinas, afirmando que el peso sobre el bolsillo es «el más alto de la historia». En un comunicado difundido este lunes, las 16 organizaciones que conforman la federación acusaron al Gobierno de «nacionalizar el saqueo» y denunciaron un aumento de desalojos judiciales y suspensiones de pago.
«Trabajamos la mitad del mes para el rentista», señalaron las agrupaciones, al criticar la falta de políticas públicas que permitan garantizar el pago de la renta y cuestionaron la llamada «libertad de contratación», que consideraron una excusa para que las inmobiliarias y propietarios puedan imponer condiciones abusivas.
Según las organizaciones, en las últimas tres décadas se triplicó la cantidad de familias que alquilan, mientras que el impacto del alquiler en los ingresos alcanzó niveles sin precedentes. Ante esta situación, advirtieron que cada vez más personas buscan desesperadamente habitaciones en viviendas compartidas o regresan a los hogares de sus padres, y muchas otras terminan en la calle.
La federación también criticó duramente la reciente derogación de la Ley de Alquileres, que regulaba contratos de tres años actualizados anualmente con un índice que combinaba inflación y salarios. A partir del Decreto 70/2023, señalaron, «los contratos de alquiler quedaron sujetos al interés y la voluntad de las inmobiliarias y rentistas».
«El DNU 70 del Gobierno de Javier Milei representa un retroceso de 100 años, llevando a que millones de hogares inquilinos sufran una extracción de ingresos sin precedentes», sostuvieron desde la Federación. Además, advirtieron que la proliferación de suspensiones de pagos y desalojos puede desencadenar una profunda crisis habitacional y social.
Finalmente, concluyeron: «No hay una sola organización comunitaria que desconozca esta realidad. Nos estamos adentrando en una crisis habitacional que inevitablemente derivará en una crisis social».