El Centro de Constructores de Obras y Anexos de Misiones expresó su respaldo al plan de infraestructura anunciado por el gobernador Hugo Passalacqua y destacó la decisión de sostener la obra pública con recursos provinciales y financiamiento externo, en un contexto marcado por la fuerte retracción de la inversión nacional. La entidad puso el foco en el impacto que tendrán las obras energéticas, viales, habitacionales, educativas, hídricas y de saneamiento sobre el empleo, el consumo y la actividad de toda la cadena de la construcción.
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El pronunciamiento del sector constructor se conoció luego de la presentación de un programa provincial que contempla distintas intervenciones de infraestructura y que prevé combinar recursos propios de Misiones con créditos provenientes de organismos internacionales y entidades bancarias. Para la organización, mantener estas inversiones resulta necesario tanto para atender las demandas de infraestructura como para sostener uno de los sectores con mayor capacidad de generación de empleo directo e indirecto.
A través de un comunicado, el Centro de Constructores planteó que la paralización de las políticas nacionales de infraestructura y mantenimiento obliga a las provincias a buscar alternativas para evitar que se profundice el deterioro de rutas, viviendas, escuelas y servicios básicos. En ese sentido, consideró que Misiones debe mantener la obra pública como una política sostenida en el tiempo.
“La interrupción de estas políticas resulta insostenible y atenta contra los intereses y la seguridad de toda la población”, sostuvo la entidad, que además advirtió sobre el efecto que el déficit de infraestructura habitacional, vial, educativa y de servicios básicos tiene sobre la calidad de vida de los habitantes de la provincia.
El impacto de la obra pública en la construcción y el empleo
Uno de los principales argumentos del Centro de Constructores estuvo vinculado con el efecto multiplicador que la inversión en infraestructura puede generar sobre la economía provincial. La actividad no solamente demanda mano de obra en las obras propiamente dichas, sino que moviliza proveedores de materiales, transporte, servicios profesionales, industrias y comercios vinculados con cada proyecto
“Es un hecho comprobado que la reactivación de la obra pública impulsa un circuito económico virtuoso”, afirmó la organización. Según señaló, este proceso “genera puestos de trabajo para los trabajadores de la construcción, dinamiza el consumo local y moviliza a toda la cadena de proveedores e industrias vinculadas al sector”.

Además del respaldo al programa provincial, la entidad reclamó que la ejecución de las nuevas inversiones permita una participación amplia del sector privado y de las distintas organizaciones relacionadas con la construcción. En particular, pidió evitar direccionamientos y garantizar condiciones de transparencia e intervención institucional para los diferentes actores de la actividad
“Consideramos que la fortaleza de este proceso radica en su capacidad de convocar a la totalidad de la industria de la construcción, sin exclusiones ni direccionamientos particulares, garantizando la transparencia y la participación institucional”, expresó el Centro de Constructores.
La entidad también planteó que la nueva etapa debe permitir superar “estructuras rígidas y prácticas discriminatorias” y avanzar hacia una participación “amplia, plural e institucional”, en la que las organizaciones puedan aportar experiencia y propuestas al proceso de desarrollo de infraestructura provincial
Energía, rutas, viviendas, agua y saneamiento
El plan respaldado por el sector constructor incluye proyectos en distintas áreas estratégicas. Entre ellos figura la línea de alta tensión de 132 kV San Isidro–Leandro N. Alem–Oberá II, prevista con financiamiento de la Corporación Andina de Fomento (CAF), junto con obras viales, hídricas, habitacionales y de saneamiento.

En materia vial, el Gobierno provincial anunció la pavimentación de la Ruta Provincial 15 en el tramo Colonia La Flor–Ruta 2, la construcción del puente sobre el arroyo Pindaytí, la repavimentación de la Ruta Provincial 17 y la pavimentación de la Ruta 205. También se proyectó una intervención sobre la Ruta Nacional 14 entre Leandro N. Alem y Campo Viera, con la incorporación de terceras trochas.
En el área de agua y saneamiento, se informó una inversión provincial cercana a los $2.870 millones para infraestructura hídrica, además de la continuidad de proyectos que habían quedado paralizados por falta de financiamiento nacional. Durante el último año, según la información difundida por el Gobierno provincial, se concretaron 34 obras de abastecimiento de agua en más de 20 municipios.
El respaldo del Centro de Constructores se da además en un escenario de preocupación por el impacto que tuvo sobre el empleo la paralización de proyectos financiados por Nación. En junio, Passalacqua había mantenido una reunión con representantes de la UOCRA Misiones para analizar la situación de los trabajadores y las posibilidades de sostener puestos laborales mediante iniciativas financiadas con recursos provinciales.
“Desde el Centro de Constructores de Obras y Anexos de Misiones adherimos y nos sumamos activamente a este camino”, sostuvo finalmente la organización, que consideró que una política de infraestructura sostenida e inclusiva puede contribuir al desarrollo provincial, fortalecer el trabajo y mantener activa una extensa red de empresas y proveedores vinculados con la construcción.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024





