Construir casas pequeñas sigue siendo un desafío económico por los altos costos y múltiples variables

El sueño de la casa propia en Argentina mantiene un componente de esfuerzo financiero considerable: según datos del último informe de la Asociación Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (APYMECO), construir una vivienda unifamiliar de 80 metros cuadrados bajo sistema tradicional ronda hoy los $158,7 millones, sin incluir impuestos, valor del terreno ni honorarios profesionales, lo que equivaldría a cerca de u$s110.000 al tipo de cambio de referencia del índice.

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Ese número pone en evidencia que, más allá de la estabilidad parcial de algunos insumos, la construcción continúa siendo un proceso costoso en un contexto económico donde los precios de materiales y la mano de obra se mueven de forma dispar. Mientras ciertos insumos básicos se mantuvieron estables o incluso con bajas puntuales, la mano de obra y los gastos generales –como seguros, dirección técnica, administración y logística– acumuló aumentos significativos que impactan de lleno en el presupuesto final.

El informe de APYMECO señala que el costo total por metro cuadrado alcanza aproximadamente los $1.983.640,76, sin considerar IVA ni otros costos asociados a permisos y trámites, y que la variación interanual de los costos en noviembre de 2025 fue de 26,5 %, con un acumulado anual de 24 %.

Los factores que inciden más directamente en el desembolso requerido incluyen, por un lado, el comportamiento de cada rubro de insumos: rubros como ladrillos comunes e hierro redondo registraron aumentos mensuales relevantes, mientras que otros como cemento, pinturas o artefactos sanitarios no presentaron variaciones el mes pasado. Por otra parte, el peso de la mano de obra —que respondió en parte a recomposiciones salariales en el sector— representa una porción creciente del total.

Desde el ámbito técnico, se insiste en que planificar una obra en este contexto exige anticipar y gestionar la incertidumbre, no solo con referencia al costo de materiales sino también a los tiempos administrativos vinculados a permisos municipales y a la disponibilidad de mano de obra especializada. Esta combinación de factores condiciona no solo el presupuesto sino también los plazos y la viabilidad financiera de proyectos familiares o comerciales.

La dispersión en los precios de los insumos y la variación en los incrementos mensuales entre rubros subraya la complejidad de elaborar un presupuesto realista. Según proveedores del sector, algunos materiales vinculados a baños y cocinas prácticamente no registraron aumentos en los últimos seis meses, mientras que otros elementos básicos mostraron subas significativas, perfilando diferentes comportamientos dentro de una tendencia general de costos elevados.

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