Luis Sosa, referente de la Cámara Inmobiliaria, analizó el movimiento del mercado por la llegada de estudiantes, el repunte de los créditos del Banco Nación y el freno en las inversiones desde el pozo por la baja rentabilidad.
Inicio de año con dinámica universitaria
El mercado inmobiliario de Posadas inicia 2026 con un panorama marcado por la llegada de estudiantes y la renovación de contratos, que sostienen la actividad durante el primer trimestre. Luis Sosa, referente de la Cámara Inmobiliaria local, destacó que este flujo mantiene activo el sector de los alquileres y genera expectativas positivas a pesar de ciertos frenos en la inversión.
La ciudad, señaló, cuenta actualmente con una sobreoferta de inmuebles disponibles, lo que permite a los inquilinos encontrar variedad y negociar precios según las características del departamento o la casa. Esta situación, explicó, beneficia tanto a quienes buscan alquilar como al propio mercado, que mantiene un movimiento constante sin presionar de forma excesiva los valores de los alquileres.
Compraventa y créditos hipotecarios
En el segmento de la compraventa, la demanda se concentra en propiedades de valores medios, especialmente aquellas que se ajustan al rango de entre 50 y 70 mil dólares, según precisó Sosa. Los créditos hipotecarios comienzan a recuperar protagonismo, con consultas que reflejan un interés creciente por acceder a viviendas mediante financiamiento.
Además, el referente destacó el impacto positivo de las nuevas líneas del Banco Nación, que permiten agilizar el análisis crediticio y facilitar la vinculación con las inmobiliarias. A través del sistema digital del banco, los interesados pueden seleccionar propiedades según sus posibilidades económicas, conocer de inmediato su capacidad de financiamiento y avanzar con la operación sin demoras. Para clientes del banco, el financiamiento alcanza hasta el 80% del valor del inmueble, lo que representa una herramienta relevante para estimular la compra en el contexto actual.

Inversión desde el pozo: desafíos para los desarrolladores
A pesar del dinamismo en alquileres y créditos, la inversión en desarrollos desde el pozo enfrenta un escenario complejo debido a la baja rentabilidad. Luis Sosa explicó que los márgenes de ganancia actuales son muy reducidos, lo que incrementa el riesgo para constructores y desarrolladores. “Hoy para la empresa constructora no es rentable construir. Hay un margen muy pequeño de ganancia, lo que aumenta el riesgo para el desarrollador”, señaló.
En ese sentido, detalló que esta situación provoca que muchas empresas adopten una postura de cautela, priorizando la estabilidad financiera y evaluando cuidadosamente cada proyecto antes de invertir. La consecuencia directa es que, aunque el mercado funcione para alquileres y ventas de inmuebles existentes, los nuevos desarrollos permanecen limitados, frenando la expansión del parque inmobiliario de la ciudad.
Perspectivas del mercado
El inicio del ciclo lectivo y la combinación de una oferta abundante de inmuebles con facilidades crediticias configuran un escenario favorable para inquilinos y compradores, al menos en el corto plazo. Según Sosa, la disponibilidad de propiedades y la posibilidad de negociar precios generan oportunidades, mientras que el repunte de los créditos hipotecarios ofrece alternativas de acceso a la vivienda que no estaban tan presentes en años recientes. Sin embargo, el freno en la construcción desde el pozo y la baja rentabilidad actual son factores que podrían limitar el crecimiento sostenido del mercado a mediano plazo.
En este contexto, expertos y operadores inmobiliarios coinciden en que, aunque los indicadores iniciales son positivos, la evolución del sector dependerá de la combinación entre políticas de financiamiento, demanda real y la decisión de los desarrolladores de asumir riesgos en nuevos proyectos.
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