El Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA) avanza en la planificación de nuevos programas de vivienda para Misiones, con el objetivo de ampliar la cobertura territorial y responder a las necesidades de distintos sectores sociales. Su presidente, Juan Carlos Pereira, explicó que actualmente trabajan en una hoja de ruta junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), mientras sostienen la construcción de unidades habitacionales con recursos provinciales y evalúan nuevas alternativas de financiamiento internacional.
El funcionario detalló que esta planificación contempla actualizar los estudios sobre la demanda habitacional, tanto en cantidad de viviendas necesarias como en las condiciones de las existentes. El trabajo toma como antecedente el Programa Misionero de Urbanización de 2016, que permitió identificar diferentes segmentos de la población y sus necesidades. “Hoy estamos actualizando esa hoja de ruta con la caracterización y cuantificación de la demanda, que es tan necesaria para poder proponer soluciones eficientes para la gente”, señaló Pereira.

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Según explicó, los sectores de mayor vulnerabilidad económica concentran las principales necesidades habitacionales, aunque también existen dificultades de acceso a la vivienda entre las familias de ingresos medios. En ese sentido, advirtió que las actuales condiciones crediticias limitan la posibilidad de implementar programas de financiamiento hipotecario a gran escala.
“La tasa de interés es prohibitiva de los créditos en estos momentos. Si bien estamos evaluando alternativas y buscando soluciones para otros segmentos sociales, por la alta tasa de interés y el nivel de endeudamiento que tiene la gente hoy es impracticable de forma masiva”, sostuvo.
Pereira indicó que, de acuerdo con los datos que maneja el organismo, Misiones presenta una demanda habitacional inferior al promedio nacional, situación que vinculó con las políticas de construcción y urbanización desarrolladas durante las últimas dos décadas. Sin embargo, reconoció que persisten tanto el déficit cuantitativo, relacionado con la falta de viviendas, como el cualitativo, asociado con las condiciones de habitabilidad y los servicios disponibles.
Más de 350 viviendas previstas antes de fin de año y nuevos proyectos para 2027
En relación con las obras en ejecución, el titular del IPRODHA confirmó que durante 2026 se entregaron 431 viviendas en diferentes puntos de Misiones. De acuerdo con información oficial difundida durante octubre, las adjudicaciones se distribuyeron entre Posadas, con 274 unidades; Oberá, con 88; Apóstoles, con 42; y San Vicente, con 27.

Pereira anticipó que el organismo prevé entregar más de 350 viviendas adicionales antes de finalizar el año, aunque aclaró que la construcción se desarrolla en un escenario de restricciones presupuestarias y ausencia de financiamiento nacional para nuevos proyectos. “Hoy día, a pesar del contexto, a pesar de que desapareció el financiamiento, podemos mencionar que se entregaron en lo que va del año 431 viviendas en Misiones. Se prevé entregar antes de fin de año más de 350 viviendas”, expresó.
Uno de los objetivos para 2027 será recuperar la presencia de los programas habitacionales en municipios del interior provincial donde hace varios años no se ejecutan nuevas viviendas. Para ello, el instituto analiza implementar proyectos de menor escala, con entregas progresivas.
“Queremos federalizar nuevamente el acceso a la vivienda y por eso proponemos un plan de cuatro, seis, ocho viviendas por etapa. Una vez que se finalizan esas, seguimos con otras viviendas más, de manera tal de abarcar todo el territorio provincial con la oferta habitacional para las familias misioneras”, explicó.

Actualmente, la construcción se sostiene con recursos provinciales. Sin embargo, el IPRODHA mantiene gestiones ante organismos multilaterales de crédito, principalmente el BID y Fonplata, para obtener fondos destinados a viviendas, infraestructura básica y equipamiento comunitario.
“Nosotros estamos trabajando hoy con fondos netamente genuinos de los misioneros. No obstante eso, para dar mayor celeridad a la ejecución de viviendas estamos buscando alternativas de financiamiento a través de los organismos multilaterales de crédito”, manifestó.
El funcionario sostuvo que las inversiones habitacionales deben analizarse también por su impacto sobre las condiciones de vida de las familias y el desarrollo de las comunidades. En ese sentido, afirmó que la intención es ampliar la escala de los programas cuando las condiciones financieras lo permitan.
Itaembé Guazú y la planificación del crecimiento urbano
Pereira también se refirió a los movimientos poblacionales dentro de la provincia y señaló que existe una tendencia migratoria desde localidades con menores oportunidades económicas y laborales hacia centros urbanos de mayor tamaño.
En ese contexto, destacó el desarrollo de Itaembé Guazú, en Posadas, como un ejemplo de expansión urbana planificada. Según explicó, el proyecto permitió incorporar nuevas áreas residenciales mediante una intervención estatal que contempló la construcción de viviendas y la organización del territorio. “Siempre se habla en materia urbanística de la densificación de las ciudades, pero se abandona el concepto de expansión planificada de la ciudad”, sostuvo.

El presidente del IPRODHA aseguró que, después de once años de desarrollo del proyecto, no se generaron asentamientos precarios alrededor de Itaembé Guazú, una situación que atribuyó a la planificación previa de la expansión urbana. Se trata de una evaluación del funcionario sobre los resultados de la intervención. “Cuando el Estado interviene, proyecta, planifica y ejecuta el crecimiento de una ciudad, esto se ve reflejado en las condiciones de vida de la población”, afirmó.
Nuevas composiciones familiares y alternativas para trabajadores informales
Otro de los aspectos abordados por Pereira fue el cambio en las características de los hogares que buscan acceder a una vivienda. El funcionario explicó que el IPRODHA contempla diferentes composiciones familiares dentro de sus convocatorias, con cupos específicos para grupos con menores a cargo y hogares sin hijos.

Esta última categoría incluye personas solteras, jóvenes y matrimonios sin hijos, con el propósito de incorporar distintas modalidades de convivencia a los mecanismos de adjudicación.
Según detalló, las últimas convocatorias registraron una demanda similar entre familias con hijos y aquellas sin menores a cargo. Esta situación refleja, de acuerdo con los registros del instituto, la necesidad de diseñar alternativas habitacionales que respondan a diferentes estructuras familiares.
Finalmente, el titular del organismo se refirió a las dificultades de acceso que enfrentan los trabajadores con ingresos informales. Para estos casos, explicó que el instituto contempla la figura del principal pagador, una persona con ingresos registrados que puede asumir formalmente el pago de las cuotas de una vivienda destinada a un grupo familiar que no reúne los requisitos habituales de acreditación de ingresos.
Según describió, este mecanismo permite que la familia beneficiaria acceda a una solución habitacional y posteriormente reintegre al principal pagador el importe correspondiente a las cuotas.
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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024





